Antiguos alumnos

Life

El tiempo se ha vuelto loco entre la lluvia y el sol, ni él mismo es consciente de que ha perdido el rumbo, menos lo vamos a ser nosotros.

Vivimos en la rutina de sorpresas cuando levantamos la persiana después de apagar el despertador: ¿lloverá? ¿Sol? ¿Niebla? ¿Nubes? ¿Viento?, todos hemos tenido ese momento en nuestras vidas, momentos de no saber a dónde vamos ni de dónde venimos.

Con el tiempo he aprendido a acompasar el latido de mi corazón a los cambios de tiempo, sé que cuando mi corazón llora no siempre es por tristeza, a veces es solo por envidia de los arcoíris que aparecen cuando cesa la tormenta; otras no espero a que deje de llover para salir a bailar bajo la tormenta; cuando me despierto con los rayos de sol entrando por mi ventana sé que mi corazón se levanta con una sonrisa decorando mi mirada.

He necesitado casi 20 años, toda una vida para aprender el significado de la vida, de poco me han servido las clases de biología con su ‘aquello que distingue a los reinos animalvegetalhongosprotistasarqueas y bacterias del resto de realidades naturales’, más que de poco no me ha servido de nada, puedo ponerme dura y decir que la vida son esos pequeños instantes de felicidad que te hacen olvidar todos los golpes que te has dado en el pasado, o puedo ponerme sincera y decir que la vida son golpes y caídas, intentos de levantarse después de cada caída con más fuerza, y cuanto más alta sea la caída y mayor sea el golpe, mayor será la lección que aprendas.

Eso y nada más que eso es la vida, es saber que ha llegado el momento de que las muñecas dejen de ser tus tardes para ser una mera decoración más de tu habitación; es saber que ese jersey con una ardilla que adoraste toda tu vida ya nunca te va a entrar porque estas creciendo; es saber que lo de desayunar a las 9 comer a la 1 y merendar a las 5 nunca más será asi, porque tus horarios han cambiado y desayunarás, comerás y merendarás cuando puedas si es que lo haces. Crecer es saber que no va a venir a rescatarte del aburrimiento un príncipe azul subido en un corcel de largas crines blancas, lo que va a pasar es que tendrás que salir a la calle y pelear por la persona con la que quieras pasar el resto de tus días, aquella que aun teniendo muchos defectos, aunque nunca vaya a ser perfecta, llene tu vida de tal manera que puedas soportar todo aquello que hace mal. Crecer es aprender que vale más pasar una hora con un amigo de verdad y una cerveza en la mano que cientos de horas con personas que nunca más estarán en tu vida.

Y cuando llegue el momento en que te das cuenta de todo eso, es el momento en que necesitas hacer limpieza de toda la gente que sobra en tu vida, porque hay gente esperando en la universidad, en la calle, en el trabajo, en una fiesta o en una playa del Caribe para entrar en tu vida, y esa gente es la de verdad, la que se va quedar para toda la vida, la que se merece tener un lugar en tu vida, hay que asumir que hay gente que está de paso, más que de paso rellenando lugares, gente que esta porque tiene que estar alguien y le ha tocado a esa persona.

Casi se pueden contar en horas lo que me queda para los 20 años, para la maravillosa crisis de los 20 años; ya he asumido que tengo preocupaciones mayores que colorear sin salirme de la raya o llegar a casa a las 5, ahora no hay nadie mirando si coloreo bien o a qué hora llego a casa, ahora todo es mi responsabilidad, si llego tarde lo sabré cuando me toque madrugar, cuando toque ir al trabajo y ver que la gente espera algo de ti.

Sé que nunca voy a ser la niña que correteaba entre la hierba de la mano de su padre, se que nunca voy a tener la oportunidad de hacer todo lo que no he hecho hasta ahora, pero en mi crisis casi-veinteañera he aprendido que los amigos de verdad son los de la universidad, quizá el amor de verdad también es el de la universidad, que no hay nada más hermoso que la sonrisa de un niño cuando le ayudas, o de una persona mayor cuando simplemente haces tu trabajo. Aprendo que una fiesta es una fiesta, que corra el alcohol que ya habrá tiempo para arrepentirse de las resacas por la mañana. Aprendo que quien quiere algo lucha por ello, quien lucha sufre, quien sufre se esfuerza y quien se esfuerza gana. Aprendo que las penas son menos penas si se comparten con los que de verdad están ahí. Aprendo que dar una patada a alguien fuera de tu vida es mejor cuanto más pronto sea. Aprendo que mis casiveinte años no me van a impedir saltar de charco en charco cuando llueva, ni cazar mariposas durante el verano, ni hacer castillos de arena en la playa.

La vida no la tenemos comprada, ni escrita, ni planeada, ni nada. La vida surge, asi que no intentes imponer tu voluntad, recuerda que la muerte está tan segura de su victoria que nos da toda una vida de ventaja.

Feliz crisisdeloscasiveinte! :D

amaapola (:

 

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Author: amaapola
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